Ayudas SPRI de Inteligencia Artificial 2026: plazos, requisitos y quién puede solicitarlas
¿Qué es el programa Inteligencia Artificial 2026 de SPRI?
El programa Inteligencia Artificial 2026 del Grupo SPRI cierra su plazo el 2 de noviembre. Cubre el 60% de la inversión con un máximo de 100.000 euros por empresa y se resuelve por orden de entrada, así que el calendario real depende de lo que quede de presupuesto. Repasamos qué financia, quién encaja en el perfil de beneficiario y qué conviene tener preparado antes de presentar el expediente.
¿Qué es el programa Inteligencia Artificial 2026 de SPRI?
El Grupo SPRI abrió esta convocatoria en marzo de 2026 para que las empresas industriales incorporen inteligencia artificial y ordenen su estrategia de dato. Las bases se aprobaron por Resolución de 26 de febrero de 2026 y la convocatoria se publicó en el BOPV número 55, del 23 de marzo. Sustituye a la anterior línea de Inteligencia Artificial Aplicada y Estrategia del Dato y responde a las prioridades marcadas por el Plan de Industria de Euskadi.
La dotación es de hasta 14 millones de euros. La ayuda llega en forma de subvención a fondo perdido, sin devolución ni intereses, y se abona en un único pago después de ejecutar y justificar el proyecto. Cada empresa puede presentar uno o varios proyectos en el mismo año, siempre dentro de ese límite máximo de ayuda.
El planteamiento del programa es interesante porque no se limita a financiar tecnología. Reconoce que la mayoría de empresas industriales no necesita empezar por un modelo de machine learning, sino por saber qué datos tiene, en qué estado están y qué casos de uso merecen la pena. Esa parte también entra.
¿Hasta cuándo se puede solicitar la ayuda de IA de SPRI?
El plazo abrió el 24 de marzo de 2026 y cierra el 2 de noviembre de 2026 a las 23.59 horas. Es la fecha límite formal, aunque no es la única que conviene mirar.
La convocatoria se resuelve por concesión sucesiva, es decir, por orden de llegada de los expedientes completos. Cuando el presupuesto se agota, la ventana se cierra de hecho aunque queden semanas de calendario. Y a este detalle: el término es «completos», porque un expediente al que le falta documentación no reserva su turno hasta que se subsana. Con esto en mente, apurar hasta finales de octubre es apostar a que el dinero siga disponible. Quien tenga un proyecto en mente hace bien en cerrar el alcance y la memoria técnica cuanto antes.
En LIS Data Solutions nos movemos en este terreno con frecuencia. Trabajamos a diario con subvenciones de SPRI tanto en proyectos propios, desde nuestra área de I+D+i, como en los que desarrollamos para nuestros clientes, así que sabemos qué nivel de detalle pide un expediente y en qué puntos se suele atascar. Te contamos más:
¿Cuánto se puede recibir?
La intensidad de la ayuda es del 60% sobre la base subvencionable, con un tope de 100.000 euros por empresa. Dentro de ese límite hay dos condiciones que conviene tener presentes desde el diseño del proyecto:
- La consultoría y la ingeniería admiten hasta 100.000 euros de gasto elegible y tienen que representar al menos el 20% del presupuesto subvencionable del proyecto.
- El hardware y las licencias de software no pueden superar los 80.000 euros de gasto elegible.
En números redondos, un proyecto con una base subvencionable de unos 167.000 euros agota el máximo de ayuda. Por debajo de esa cifra la subvención se calcula sobre lo que realmente se ejecute y se justifique.
¿Quién puede solicitar las ayudas de inteligencia artificial de SPRI?
Pueden optar las empresas industriales y las de servicios conexos ligados al producto o al proceso industrial, con independencia de su tamaño. Los requisitos son tener centro de actividad en Euskadi, estar dada de alta en el IAE del País Vasco y estar al corriente de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social. Quedan fuera las entidades que forman parte del sector público y, este punto conviene mirarlo con atención, las empresas adscritas a la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación o a redes de I+D de naturaleza similar.
Aquí hay un matiz que se pasa por alto con frecuencia: lo que pide la convocatoria es contar con un centro de actividad en Euskadi, figurar de alta en el IAE del País Vasco y que tanto el proyecto como la inversión se realicen en ese centro, con impacto directo en su actividad. Una compañía con matriz en Madrid, en Barcelona o fuera de España que opere una planta en Álava, Bizkaia o Gipuzkoa puede optar a la ayuda siempre que sea allí donde se ejecute el proyecto.
¿Qué proyectos son subvencionables?
El programa organiza las actuaciones en cinco fases, que funcionan como un itinerario de adopción. Una empresa puede entrar por la fase que le corresponda según su punto de partida, y también combinar varias en un mismo expediente.
- Estrategia de IA y del dato: Diagnóstico de madurez, identificación y priorización de casos de uso y hoja de ruta.
- Gobierno de IA y del dato: Políticas de gobierno, calidad del dato, roles y cumplimiento normativo, con el AI Act, el Data Act y la ISO 42001 como marcos de referencia.
- Infraestructura y datos: Sensórica, IoT, captura y digitalización de datos de planta, bases de datos, plataformas analíticas y business intelligence.
- Soluciones de IA: Predicción, optimización, mantenimiento predictivo, agentes de IA, visión artificial, procesamiento de lenguaje natural, IA generativa, automatización y gemelos digitales.
- Capacitación y liderazgo en IA: Planes de formación interna y trabajo con los equipos para que la solución se use de verdad una vez entregada.
Esa última fase suele ser la más olvidada y la que más determina si un proyecto de IA acaba en producción o en un piloto que nadie retoma.
¿Qué gastos se pueden incluir y cuáles no?
El programa agrupa el gasto elegible en tres conceptos, cada uno con su propio tope.
- Consultoría e ingeniería: Servicios profesionales externos directamente vinculados al proyecto, hasta 100.000 euros de gasto elegible. Es la partida que tiene además un mínimo, porque debe representar al menos el 20% del presupuesto subvencionable.
- Hardware y licencias de software: Servidores, sensórica, dispositivos de captura y entornos locales o híbridos, junto con las licencias vinculadas a las actuaciones de IA y del dato. Hasta 80.000 euros entre los dos conceptos.
- Servicios en la nube: Licencias y servicios en modalidad SaaS ligados al proyecto, con un máximo de 12 meses de duración.
Y estos son los conceptos que no entran.
- El IVA y el resto de impuestos recuperables.
- Los trabajos realizados con recursos internos: Las horas del equipo propio no computan, aunque sean las que más peso tengan en el proyecto.
- Los desplazamientos y las dietas.
- Las licencias de ofimática estándar y el equipamiento informático de uso general, del tipo portátiles o pantallas que no formen parte de la infraestructura de datos del proyecto.
Este reparto tiene una consecuencia práctica que conviene anticipar. Como el trabajo interno no es elegible y la consultoría e ingeniería deben cubrir al menos el 20% del presupuesto, el proyecto necesita un socio externo desde el planteamiento inicial y no solo para la ejecución.
¿Cómo se solicita y qué ocurre después?
La solicitud se presenta de forma telemática en la plataforma habilitada por SPRI. El recorrido tiene cuatro momentos.
- Preparar el proyecto: Antes de tocar el formulario hay que verificar que la empresa cumple los criterios de sector, tamaño y situación fiscal, hacer un diagnóstico de los datos disponibles y de los procesos con margen de mejora, concretar el caso de uso, decidir si se implanta una solución comercial o se desarrolla a medida, elegir el proveedor tecnológico y estimar el impacto esperado en ahorro de costes, tiempos y calidad.
- Aportar la documentación: Declaración responsable, relación de ayudas de mínimis recibidas, relación de ayudas solicitadas o concedidas para el mismo proyecto, poder notarial del representante legal, NIF de la empresa y la oferta técnica y económica. Hay un requisito que sorprende a quien no lo espera, porque si el proyecto supera los 15.000 euros hacen falta ofertas de tres proveedores distintos.
- Detallar la oferta técnica y económica: Es el documento que sostiene el expediente. Tiene que recoger la situación tecnológica de partida, el problema detectado y los objetivos, las tareas de consultoría e ingeniería previstas, las inversiones en hardware y software con su justificación, el análisis de la solución y las tecnologías a emplear, el desglose del presupuesto con la estimación de horas por tarea y el calendario de ejecución.
- Ejecutar y liquidar: SPRI dispone de un máximo de seis meses para resolver. Una vez aprobado, el proyecto tiene 12 meses de ejecución desde su inicio, ampliables hasta 24 en casos justificados. La liquidación se acompaña de una memoria técnica de un máximo de 25 páginas que elabora la empresa proveedora al terminar, con los objetivos alcanzados, las desviaciones respecto a lo presentado, el descargo de tareas con dedicaciones horarias, las evidencias del hardware y del software y el desglose de lo facturado. El pago se hace en un único abono tras validar el gasto.
La documentación presentada en la solicitud tiene que seguir vigente en el momento de la liquidación, así que cualquier modificación estructural de la empresa hay que revisarla. Y los pagos a proveedores deben ajustarse a la Ley 3/2004, con un plazo máximo de 30 días desde la prestación del servicio salvo pacto en contrario, sin pasar de 60 días naturales.
¿Quién puede ejecutar tu proyecto de IA?
En LIS Data Solutions llevamos desde 2013 trabajando en ingeniería de datos, analítica avanzada e inteligencia artificial para empresas industriales, con presencia en Vitoria, Madrid, Barcelona, Santander y Hamburgo. Trabajamos en todas las fases del itinerario, desde el diagnóstico de madurez y la hoja de ruta hasta la puesta en producción y la formación de los equipos.
Con fuerte especialidad en consultoría y desarrollo de proyectos de IA, gobierno del dato y business intelligence, somos partner de Microsoft, formamos parte de la Claude Partner Network de Anthropic y contamos con certificación en gobierno del dato por DAMA International.
Si tienes un centro de actividad en Euskadi y una idea que quieres poner sobre la mesa, aún hay margen para presentarla antes del 2 de noviembre. ¡Te ayudamos!
