La ingente cantidad de datos que generan las empresas obliga a poner en práctica una correcta gestión, para su conversión en materia prima de generación de valor. Solo los datos estructurados y alineados con los objetivos empresariales se convierten en aliados de la estrategia de negocio, y en este proceso una correcta arquitectura de datos es fundamental.
Cualquier organización que quiera beneficiarse de la información que origina debe de contar, de manera inexorable, con una buena arquitectura que alinee el trabajo analítico con los objetivos de negocio.